Radiografía de una ensalada

Las ensaladas son el plato predilecto de la comida saludable, son el símbolo de la buena alimentación. Su preparación es sencilla y son excelentes para mantenernos con las calorías adecuadas, sobre todo para aquellas personas que se encuentran realizando algún régimen de alimentación especial para perder peso.

Conoce su historia

Existen muy diversas y de ingredientes muy variados. Se preparan en todo el mundo y los ingredientes dependen de la temporada. De acuerdo con datos históricos, las primeras ensaladas se prepararon en Persia, 600 años a. C. Posteriormente, se volvieron populares entre los egipcios, quienes mezclaban lechugas con diversas frutas y vegetales para sus comidas.

Los romanos fueron los que le dieron el nombre de “ensalada”. Esta palabra proviene del latín “herba salata” (hierba salada), ya que acostumbraban a servir los vegetales crudos aliñados con agua y sal.

La sal fue un elemento principal para la preparación de las ensaladas y otros alimentos, al ser un condimento valorado por su propiedad para conservar y condimentar. Los romanos utilizaban el método “insalare”, que consistía en añadir sal a los alimentos para prepararlos o que se conservaran por mayor tiempo.

Años más tarde, el aceite de oliva formó parte de la ensalada como un aderezo, y más adelante comenzaron a utilizar el limón y el vinagre, los cuales conservaban los alimentos por mucho más tiempo que la sal.

Beneficios de comer ensaladas

  1. Los betacarotenos que contienen las ensaladas, ayudan a que tu piel se renueve y se mantenga protegida de factores ambientales, tales como el sol o el frío.
  2. Los vegetales usualmente contenidos en las ensaladas son una excelente fuente de vitaminas que regulan los procesos orgánicos, como el buen funcionamiento del sistema nervioso.
  3. Cuentan con aceites esenciales que ayudan a dilatar los vasos renales.
  4. Al ser bajas en grasas, son una excelente opción de alimentación para cuidar la talla y el peso.
  5. Tienen acción depurativa, son desintoxicantes y diuréticas, debido a su alto contenido en agua y potasio, además de su bajo aporte de sodio.

Recomendaciones al preparar

  • Troza la lechuga con la mano. De está forma, te aseguras que el cuchillo no enegrezca.
  • Mantén los ingredientes lo más fresco posibles. Asegúrate de servirlos hasta que la persona este listo para comerlo.
  • Fresco siempre es mejor. No refrigeres ningún ingrediente, mantenlos a temperatura ambiente hasta el punto en que vas a servirlos.
  • Si preparas ensalada de frutas, asegúrate de que no se oxiden las frutas cuando las sirvas.

Estructura básica

Base.- Una variedad de lechugas puede ser la base perfecta para cualquier ensalada. Sin embargo, cualquier hortaliza como espinacas, arúgula, acelgas o una combinación de todas las anteriores.

Ingredientes indispensables.- El jitomate, pepino, zanahoria y aguacate no deben de faltar. Recuerda que aquí puedes poner todos aquellos que tengas disponibles y que sean de tu agrado.

Proteína.- Pollo, jamón, atún, variedades de quesos, pasta y huevo como los favoritos para acompañar los vegetales.

Extras.- Pera, piña, manzana, uva, naranja, mango o alguna otra fruta. Puedes también agregar alguna otra verdura como granos de elote, champiñones, coliflor o brócoli, si no te gusta combinar dulce con salado. 

Aderezo.- Los clásicos como el mil islas, ranch, césar, o vinagreta. O más elaborados como vinagre balsámico, chipotle, mango, cilantro o tamarindo.

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